vista hotel, villa gesell

Arquitecto: Antonio Carrasco ・ Colaboradores: Tadeo Itzcovich, Pablo Videla (arquitecto) ・ Estructura: Carlos Alberto Bereilh (ingeniero civil) ・ Proyecto: 2010-2011 ・ Construcción: 2012-2014 ・ Fotografías: Diego Medina, Javier Agustín Rojas

2016: MENCIÓN, PREMIO CAPBA 2016, Arquitectura Construida, (Categoría Edificios no residenciales, administrativos, comerciales y Arquitectura Efímera).

2015: SELECCIONADO, Muestra, El Material de lo Construido. Weber – Bisman Ediciones.

2014: DISTINGUIDA, Políticas de oficio, tradición e innovación, Bienal Internacional de Arquitectura Argentina (BIA_AR).

El conjunto, situado en el límite sur de la ciudad de Villa Gesell, un hotel para veraneo, con sus habitaciones, zonas comunes y áreas de spa. Este programa se ordena en cinco plantas: un nivel intermedio de acceso, donde se sitúan la recepción, habitaciones, la cocina y la cafetería; un nivel inferior para salón de usos múltiples, vestuarios y cocheras; dos niveles superior de habitaciones; un último nivel de habitaciones, spa y áreas técnicas. Este nivel superior de spa, se prolonga hasta el nivel de la cubierta, donde se encuentran el solárium y la piscina exterior. La solución consiste en una plataforma niveladora que recibe el volumen del hotel. El mismo retranqueado respecto a la calle, se eleva desde la plataforma a la espera de otras arquitecturas que se realicen en el futuro. La plataforma equilibra el volumen vertical del hotel con la escala del entorno asumiendo su condición de zócalo. La distribución parte de la lógica de que todas las unidades tengan buena vista al mar, esto se resolvió colocando todas las habitaciones en un mismo sentido, tanto las frentistas al mar con el aventanamiento en el lado menor y las habitaciones laterales en el lado mayor, para que tengan  vista de escorzo.

El edificio se presenta, con el basamento a modo de proa, avanzando sobre la pendiente, sobre la cual recae la responsabilidad de la presencia notoria del hotel desde el exterior, ubicamos el acceso en el lado opuesto, vinculado al mar, para luego tener una posición privilegiada sobre el entorno. Se tomó como premisa para el ordenamiento de relaciones visuales, que solamente el océano se vea desde las habitaciones,  el entorno solo desde las circulaciones. Unificando programas hacia el exterior, preocupándonos que todas las circulaciones obligaran al visitante a estar en relación directa con el exterior. Un edificio de hotel, es un programa abandonado a la arquitectura de la piel, no hay programa con temas tan preestablecidos, de los cuales intentamos realizar investigaciones programáticas. Hemos definido una única unidad de habitación, que al natural baño, se sumó una kitchenet, que según la orientación, solo alteramos el programa de apoyo, logrando una variación de relaciones internas en la propia habitación, como así en las relaciones generales.  El intento de llevar a cabo un replanteamiento claro, una volumetría sin disonancias y una fachada tipo contenedor que fuera capaz de diluir la ubicación de habitaciones, baños y circulaciones, en una calle donde los chalets “californianos” exhiben con dignidad su esplendor de otro momento del país.